Sus estructuras soportan un gran número de incidencias de rayos. Minimizar sus efectos es la clave para mantener el servicio.

La electricidad es imprescindible en nuestra actividad diaria. Evitar que un rayo la altere es nuestra prioridad.

Las compañías eléctricas instalan estructuras metálicas en zonas aisladas que sufren un número elevado de incidencias de rayos. Un impacto puede provocar una pérdida grave en el suministro.

Ingesco dota a estas estructuras de sistemas de protección extrema y alarmas de tormentas para minimizar los efectos de los rayos y de esta forma, mantener el servicio sin alteraciones.

Necesitan protección porque
  • Estructuras metálicas, situadas en zonas aisladas. Estructuras con un número elevado de incidencias de rayos.
  • Graves pérdidas en el servicio.